S. E.

No sabes lo fea y distorsionada que se veia la vida a traves de mis ojos antes de conocerte. Nunca antes vi tantas cosas buenas a mi alrededor, nunca antes tuve tanta esperanza, nunca antes supe cómo ni qué agradecerle a Dios (hoy gracias a tí sé cuanto y es muchísimo), nunca antes sentí la paz que siento hoy, que por cierto, es muy desconocida, excitante y adictiva…
 
Tú me has abierto los ojos a tantas cosas, me has enseñado tanto… no sé como podría pagarte por todo lo que me das, no hay dinero suficiente en este mundo… Ya no vivo como zombi, ya no sobrevivo… hoy disfruto mi vida cada minuto del día gracias a tí, a tu guía, a tu sabiduría, a tu compasión. Es un honor tenerte en mi vida.